El Majestuoso Cerro Trinidad

Cerro Trinidad, Capira 1-6-2014 by Jeff Sánchez Andrade

Todo empezó desde muy niño. Siempre sentí el llamado de las montañas, principalmente de una. Todas las mañanas me levantaba y en algún momento del día no podía evitar ser atrapado por su magnificencia. Y fue así como logró despertar en mí ese amor y respeto por las montañas y la naturaleza, lo ríos, lagos, cascadas, los animales, el cielo, todo.

10418367_321289434690066_5465401416409229411_n

Mi amigo Samuel, que ya de hace algunos meses venía contándome acerca de llegar a la cima del Cerro Trinidad, decidió ponerle fecha de cumpleaños a la aventura. Así que el domingo 1 de junio desde muy temprano partimos rumbo al corregimiento de Lídice, Distrito de Capira. Nos fuimos hasta la última parada, en compañía de Yoanna e Ismael. De allí tuvimos que tomar transporte tipo pick up 4×4 para llegar hasta La Trinidad, comunidad asentada sobre las faldas del Cerro Trinidad. Después de tantos años, por fin tuve al gigante en frente. La emoción iba en aumento a medida que caminábamos al lugar por donde debíamos iniciar el sendero. Algunas dificultades se presentaron, ya que por el lugar donde el amigo Samuel, guía en esta ocasión, y que había hecho cima ya más de 7 veces planeaba entrar al sendero, no nos lo permitieron e inclusive se nos dijo que no podíamos subir el cerro. Cualquier otra persona se hubiera regresado, pero no nosotros. Estábamos decididos en llegar a la cima. Gracias a la gran experiencia de Samuel en el área de Trinidad, pudimos encontrar otro sitio por el que podríamos llegar al sendero, no sin antes informarles a nuestros familiares e inclusive a residentes locales de que planeábamos llegar a la cima, por seguridad.

Al principio fue a base de orientación, atravesando por donde no existe sendero alguno. Machete en  mano abriendo paso donde fuere necesario, y luego de algunos minutos logramos cruzar con el sendero principal. Eso no significaba que sería más fácil, nos faltaba lo más difícil y divertido; llegar a la cima.

Existe una parte del sendero bastante compleja y requiere la utilización de cuerdas para poder subir, debido a que hay que subir por una inclinación bastante pronunciada, de piedra y llena de limo y vegetación. A eso le añades el peli10364059_321661554652854_4929612743240827250_ngro constante de piedras que se desprenden del suelo sin previo aviso. Acto seguido, llegamos a una pequeña cueva formada por grandes rocas que suponemos cayeron al lugar luego de algún derrumbe, y que hoy sirve de hogar para los murciélagos y otros animales. Dentro de ésta, encontramos un ojo de agua que brotaba de la misma piedra. Debo admitir que es el agua más deliciosa que he probado en mi vida.

Y a seguir subiendo, atravesando un hermoso bosque tropical húmedo que le da un toque mágico y único al lugar. Resbalones, tropiezos, llovizna y picaduras de insectos, le daban algo de emoción a nuestro andar.

Luego de casi 2 horas y media logramos llegar a una de las cimas, pero no al punto más alto, debido a que para poder llegar a éste se requiere de equipo profesional de escalada. Nos cuenta uno de los pobladores que en algún tiempo hubo pequeños árboles y cierto tipo de vegetación que servía para poder llegar a la cima, pero que ya no existen. Y allí estaba yo, no podía creerlo… uno de mis sueños de infancia hecho realidad.

10439432_321652617987081_5335625580507970108_nLuego de un pequeño descanso y de tomar nuestros alimentos, decidimos caminar hacia otra de las cimas, donde resalta una enorme roca donde se puede trepar. La vista era espectacular, pero no nos duró mucho, puesto que a los pocos minutos que subirnos en aquella roca, quedamos rodeados por completo de nubosidad; era como estar al borde del fin del mundo.

Y llegó la parte más difícil en todo viaje, tener que irse. El descenso no fue tan sencillo, ya que debido a las lloviznas el camino se tornó aún más resbaloso que a la subida.

Una vez llegamos a la carretera principal, tomamos el transporte hasta Lídice, y de allí el autobús que nos traería de vuelta a la ciudad capital.

“A pesar de tener no más de 950 m.s.n.m. el Cerro Trinidad es un lugar único”

This slideshow requires JavaScript.

By  Jeff Sánchez Andrade10443431_321661351319541_1296568879205269110_n

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s